facultades cognitivas abstractas

¿Los animales pueden tener facultades cognitivas abstractas? Estudio desde Ockham

Palabras clave: Los animales razonan, facultades cognitivas, ockham, cognición animal

En el siguiente artículo se intenta responder a una pregunta concreta ¿los animales tienen facultades cognitivas? y si es así ¿a qué conlleva eso?

Índice

Introducción sobre la problemática de la cognición animal

facultades cognitivas en animales

La pregunta surge a razón de que a lo largo de la historia se ha definido al ser humano como el único ser vivo que piensa y hace uso de lógica.

En la tradición filosófica durante mucho tiempo se sostuvo que la especie animal carecía de la facultad de la razón, esto es principalmente para diferenciar la esencia del animal humano del animal no humano, por ejemplo, Aristóteles, en la obra La política dice lo siguiente:      

“… Por esto consta ser el hombre animal político o civil muy más de veras que las abejas, ni que ningún otro animal que va junto en manadas; porque, como ya está dicho, la naturaleza ninguna cosa hace innecesaria, y, entre todos los animales, sólo el hombre tiene uso de razón y de lenguaje”.             

(Aristóteles, 1934)

Además, la mayoría de los escritos de la edad media se apoyaron y defendieron esta definición acerca del hombre, puesto que también beneficiaba los intereses religiosos, esto lo argumenta, por ejemplo, Oelze:

“The first of these doctrines is the idea of humans being created ‘in the image of God’. By and large, this was interpreted to mean that humans are the only earthly creatures with a rational and immortal soul. Because of this rational soul they are cognitively superior to other terrestrial creatures”.

(Oelze, 2018)

“La primera de estas doctrinas es la idea de que los humanos son creados ‘a imagen de Dios’. En general, esto se interpretó como que los humanos son las únicas criaturas terrestres con un alma racional e inmortal. Debido a esta alma racional son cognitivamente superiores a otras criaturas terrestres”.

(Oelze, 2018)

Es decir, desde las raíces de la filosofía occidental se ha sostenido que la racionalidad es una facultad únicamente humana, la cual, lo distingue de cualquier otra especie viviente poniéndolo en la cima de la cadena animal.

Dando como resultado la definición más conocida del hombre que lo diferencia de los animales: “El humano es un ser pensante”.

Aunque claro, hubo algunos pensadores medievales que no defendieron esto a pesar de creer en una doctrina religiosa y estar influenciados fuertemente por la tradición griega, y en este artículo nos enfocaremos en los argumentos de uno de esos pensadores.

 la racionalidad animal

Algunos investigadores contemporáneos han podido identificar a varios autores medievales que problematizaron la idea de que si los animales son seres racionales.

Oelze nos dice en su estudio de la racionalidad animal que, aunque la conclusión de varios de ellos no favorecía la idea de que los animales fueran seres racionales, al menos la mayoría no negó propiamente la posibilidad de que lo fueran y que al menos estos eran participes de una racionalidad no tan compleja como la del humano:

“Although various authors questioned the denial of rational faculties to nonhuman animals, none of them ultimately rejected it” 

“Aunque varios autores cuestionaron la negación de las facultades racionales a los animales no humanos, ninguno de ellos la rechazó finalmente”

(Oelze, 2018).

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¿Por qué es importante saber de dónde surge la pregunta por la racionalidad animal?

Esto desde un principio nos ayuda a darnos cuenta que la pregunta por la racionalidad animal no es nueva, al contrario, es una problemática que se encuentra desde hace muchos años atrás.

La pregunta por la racionalidad animal ha estado presente durante varias épocas y ha modificado nuestra convivencia con los animales.

Y aunque quizá no se vio reflejada profundamente en los griegos, al menos en algunos autores medievales en adelante fue una cuestión que sí se discutió más ampliamente.

También, es una pregunta que nos deja ver los primeros pasos que la filosofía hizo en el campo del estudio de la mente y la cognición humana.

Esta es una forma de empezar a borrar ese pensamiento general de que anteriormente sólo se hizo filosofía de la religión o metafísica.

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¿Cómo es que el humano conoce al mundo?

Una buena forma de responder la cuestión de la racionalidad animal es empezar por entender y tratar de explicar lo que se entiende por racionalidad.

Desde la perspectiva aristotélica la facultad de razonar involucra la capacidad de realizar inferencias prácticas, es decir, tener una cognición teórica sobre la realidad.

Por esta razón por lo general se habla de que los animales para ser racionales deben ser capaces de tener pensamientos con contenidos estructurados proposicionalmente y que se ajusten a reglas lógicas.

Pero, Ockham propone que el modo en que el hombre conoce las cosas sensibles que lo rodean (el mundo en sí) es a partir de dos tipos de cogniciones; una cognición intuitiva y una cognición intelectiva.

La cognición intuitiva es el primer modo de conocer las cosas, es el contacto directo con la realidad a través de la experiencia que nos dice que los objetos existen y están ahí o no.

 cognición intuitiva

Por otro lado, la cognición Intelectiva es el modo secundario de conocer las cosas que nos es dado a través de la razón, una vez que la cognición intuitiva nos dice que un objeto existe o no, la cognición intelectiva se encarga de abstraer el objeto y categorizarlo, es decir, crear una imagen mental de dicho objeto y tenerlo presente sin que este objeto siga existiendo o estando presente.

Es decir, conocer el mundo implica de un proceso cognitivo, en el cual, primero debemos experimentarlo y saber que existe para después hacer una abstracción de él y entenderlo.

En donde el lenguaje juega un papel importante, puesto que la abstracción cognitiva implica un ordenamiento de ideas e imágenes.

Para poder enunciar “Una piedra es gris” antes hubo una serie de procesos e inferencias que permiten al ser humano poder decir “un objeto tal, posee tales características”.

Ockham lo explica de esta manera:

“I claim that they differ in two ways: in one way, by reason of the fact that through an intuitive cognition, but not through an abstractive cognition, one assents to a primary contingent proposition, in a second way, by reason of the fact that through an intuitive cognition I judge not only that a thing exists, when it exists, but also that it does not exist, when it does not exist, I do not judge in either of these ways through an abstractive cognition”. 

Ockham 1998

“Afirmo que se diferencian de dos maneras: de una manera, por el hecho de que a través de una cognición intuitiva, pero no a través de una cognición abstracta, se da el asentimiento a una proposición contingente primaria; de otra manera, por el hecho de que a través de una cognición intuitiva juzgo no sólo que una cosa existe, cuando existe, sino también que no existe, cuando no existe, no juzgo de ninguna de estas maneras a través de una cognición abstracta”.

Ockham 1998

En esta parte nos vamos a centrar en la cognición intuitiva, puesto que con ella es la que se conoce la realidad y se asiente si un objeto existe o no.

Un ejemplo popular para ilustrar cómo funciona esta cognición es el siguiente “I know that a rock is not a donkey, and yet I do not know a rock or a donkey; instead, I know that a rock is not a donkey” (Ockham 1998, p. 196).

“Sé que una roca no es un burro, sin embargo, no conozco una roca o un burro; en cambio, sé que una roca no es un burro”.

Esto lo dice debido a que cuando una persona sabe que una roca no es un burro, en primera instancia no es porque se pregunte “¿Esta piedra es un burro?”, más bien, la persona que sabe esto, no percibe que lo sabe.

Este primer acto de asentimiento tiene como objeto cosas exteriores a la mente, para saber que una piedra no es un burro no tiene que asentir ninguna proposición compleja, dicho de otro modo, este tipo de asentimiento no es un acto reflexivo ni complejo.

Ockham además dice que la cognición intuitiva no puede estar separada de una cognición abstracta, ambas se requieren para poder comprender o entender que cierto objeto pertenece a una categoría, tiene ciertas características, si es dañino o no, etc.

Es decir, la cognición intuitiva nos podría decir “Este burro no es una piedra”, pero no nos podría brindar la información necesaria para saber si es verdadera una oración como “Un hombre blanco corre”.

Por esta misma razón Ockham explica que el modo en el que se conoce y juzga el mundo es a partir de dos cogniciones, que permiten conocer lo real y después tratar de comprenderlo.

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¿Cómo se relaciona el pensamiento de Ockham con la teoría de la racionalidad animal?

¿Cómo se relaciona el pensamiento de Ockham con la teoría de la racionalidad animal?

Según con la teoría cognitiva de Ockham, para poder conocer el mundo es necesario una cognición intuitiva y una abstracta, la pregunta que surge a raíz de esto es ¿Los animales cuentan con una cognición intuitiva que los ayuda a entender el mundo que los rodea?

Y si cuentan con una cognición intuitiva ¿No necesariamente tendrían que contar con una cognición abstracta que los ayuda a procesar las imágenes que reciben de la cognición intuitiva?

Por ejemplo, una oveja gracias a su cognición intuitiva podría saber que una persona no es una piedra, pero ¿Cómo podrían saber que el humano no es un lobo peligroso, en cambio, sí saber que es un ser amigable que no le haría daño?

Y por último, ¿Pueden formular oraciones complejas dentro de sus posibilidades sobre la realidad gracias a una cognición abstracta, es decir, ¿significa que razonan?

Primera pregunta: ¿Los animales no humanos cuentan con una cognición intuitiva?

Para responder esta pregunta debemos entender cómo es que Ockham define la facultad de poseer una cognición intuitiva:

“Thus, for Ockham in Reportatio II, q. 3-4, the term “faculty” can be understood in two different senses. In the first sense, the reference of this term is a soul itself, but in the second, it could be the sense organs, and according to this second conception, the diversity of acts entails the distinction between different faculties”.

“Así, para Ockham en Reportatio II, q. 3-4, el término “facultad” puede ser entendido en dos sentidos diferentes. En el primer sentido, la referencia de este término es el alma misma, pero en el segundo, podrían ser los órganos de los sentidos, y según esta segunda concepción, la diversidad de actos conlleva la distinción entre diferentes facultades”. ( Gamboa, 2018)

(Gamboa, 2018)

Con forme a esto podríamos entender que los animales necesariamente cuentan con una cognición intuitiva que les permite conocer el mundo de manera real e inmediata.

Segunda pregunta ¿No necesariamente entonces tendrían que contar también con una cognición abstracta que les permite categorizar y organizar la información que reciben de primer momento por su cognición intuitiva?

La respuesta más amena que se encuentra aquí es que sí, puesto que la cognición intuitiva no es suficiente para poder comprender y adaptarse al mundo.

Tercera pregunta: ¿Los animales entonces razonan?

Responder inmediatamente que sí es apresurado, puesto que se necesita considerar otros aspectos, como el que no todos los animales son iguales, no todos tienen las mismas habilidades para resolver problemas o adaptarse al medio ambiente, es decir, el nivel de comprender el mundo no es el mismo.

Por lo cual, podríamos decir que los animales sí razonan debido a que poseen una cognición abstracta de la realidad, pero razonan en diferentes niveles, algo que de alguna manera nos lleva a considerar aspectos biológicos y los niveles de inteligencia que cada especie animal podría poseer.

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Conclusiones sobre la cognición animal:

Tratar de resolver este tipo de preguntas nos permiten estudiar de manera más profunda los diversos experimentos que se hacen continuamente en torno a la inteligencia animal.

Ya que poder deliberar si un animal es racional o no, nos lleva a problemáticas más complejas como ¿Cuál debería ser nuestra relación conforme a los animales más inteligentes y racionales?

En problemas éticos ¿El estudio de la conciencia y racionalidad animal podría afectar directamente a una decisión ética sobre ellos?

Por ejemplo, en el 2018 Alexandra Palmer escribió un ensayo que giraba en torno a la conservación de los orangutanes huérfanos sin hogar[1], la pregunta principal era ¿Matarlos, encarcelarlos o liberarlos? Cada una de las opciones presentaba un problema, puesto que liberarlos sin una adaptación al medio ambiente significaba su muerte, tenerlos en cautiverio significaba un gasto muy fuerte para el estado y matarlos representaba un problema ya en sí.

En un caso como estos, sin duda, comprender que un animal es un ser racional y que es semejante al ser humano puede hacer replantear las opciones y buscar mejores solucionen que garanticen la vida y el cuidado de los animales.  

[1] Kill, incarcerate, or liberate? Ethics and alternatives to orangutan rehabilitation. Alexandra Palmer.

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Aristóteles. (1934). La Política. (P. S. Abril, Trans.) Madrid: Ediciones Nuestra Raza.

Gamboa, L. D. (2018). Ockham on the acts and faculties of the sentitive soul. Aquinas and “the Arabs” International Working Group.

Oelze, A. (2018). Animal Rationality. Investigating Medieval Philosophy.

William of Ockham, Quodlibetal Questions (Yale University Press, 1998), 74.

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